Gres blanco cocido a 1240ºC.
Me gusta el resultado de la cocción en horno de leña, ver cómo deja su huella en las piezas cuando el esmalte atrapa el carbono, o cómo aviva y resalta el naranja del hierro. Es agotador cocer en horno de leña, sobre todo en media y alta temperatura, pero el esfuerzo merece la pena.
La foto no hace honor a la pieza, tendré que hacerme de un buen equipo fotográfico, o hacer un curso de retoque para sacarles más partido y no pierdan tantos matices las fotos,



Ahora entiendo un poco más esos resultados.
ResponderEliminarSi que es un mérito cocer con leña, pero los resultados son otra cosa.
Saludos.
Sí Angel, es verdad. Merece la pena el esfuerzo, aunque solo sea por los resultados. No tienen nada que ver con otras cocciones. Mientras estás cociendo no tienes ni un minuto de descanso durante catorce horas, que dura la cochura, al margen de todos los preparativos anteriores, pero lo cierto es que merecen la pena por el embrujo del fuego y por las satisfacciones que te producen cuando observas los matices de las piezas. La pena fué que esta la hice sola, siempre las había hecho con más gente que nos turnábamos para atender el horno, pero esta hornada concretamente, terminé exausta, ya no podía ponerme recta del dolor de lumbares que tenía, pero a los dos días, cuando abrí el horno y ví los resultados, se me olvidó lo agotador que fué y hubiera empezado con otra. Así somos los ceramistas..., qué te voy a contar...
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